Supongo que muchos nos habremos hecho esta pregunta.

A decir verdad, yo siempre pensé que esta entidad estatal ha contado con un presupuesto insuficiente para realizar la labor de recaudar los impuestos que debemos pagar los colombianos,  esto porque consideraba que era esta una de las pocas entidades públicas en la que no había corrupción, pero a raíz del reciente escándalo al interior de la institución ya no estoy tan seguro de de ello.

De lo que si me he podido dar cuenta es de la forma en que la DIAN colabora en el desarrollo económico de Colombia.

Para empezar, todos las empresas comerciales, personas jurídicas que se constituyen en el país, se registran en la Cámara de Comercio de su localidad y esta, realiza la gestión del RUT para cada empresa nueva, estas empresas inmediatamente adquieren un socio, El Estado, socio que no aporta un solo centavo, pero si reclama (exige) el 33% de la utilidad de la empresa y la base sobre la cual se liquida este porcentaje de utilidad es, la mayoría de las veces, superior a la base sobre la cual se liquidaría la utilidad de los verdaderos socios de la empresa, porque la DIAN considera muchos de los costos y gastos de la empresa como “no deducibles” y esto provoca que la utilidad fiscal sea superior a la utilidad comercial.

Adicionalmente, este socio que no aporta un solo centavo para la constitución de la empresa, si exige múltiples informes a todo lo largo del año, muchísimos más informes de los que solicitaría cualesquiera de los verdaderos socios de la empresa, estos informes son de todo tipo, mensuales, como las retenciones en la fuente a título de renta e IVA e industria y comercio, bimestrales como la declaración de IVA y, en algunos municipios, la declaración bimestral  del impuesto de industria y comercio, anuales como la declaración de renta, la declaración de industria y comercio, la información exógena, las encuestas anuales manufactureras, tecnológicas y comerciales del Dane y la información para la Superintendencia de Industria y Comercio. Ante este alud de informes, la empresa solo tiene una opción contratar una persona adicional para que se ocupe de entregarle toda esta información a “terceros interesados del estado”.

Entonces la empresa tiene un socio que no aporta, que le exige informes y le ocasiona más gastos, pero no contento con esto, si no cumple oportunamente con todos los informes, lo sanciona, la sanción mínima que impone la DIAN es de 10 U.V.T. que, en pesos para el presente año es $251.000, pero esa es la sanción mínima, si la empresa no presenta oportunamente o presenta extemporáneamente la información exógena, entonces las sanciones son millonarias y cuando digo millonarias estoy hablando de cientos de millones, conozco un par de empresas que por dificultades técnicas y organizativas no presentaron la información exógena del año 2007, en la actualidad han sido sancionadas, una con una suma superior a los Ciento Treinta Millones y la otra con una suma superior a los Cuatrocientos millones y qué pasa con estas empresas? Es simple, el único camino que les queda es liquidarlas, una de estas empresas ha tenido en los últimos años una planta de 600 trabajadores en promedio, pero ante la alternativa de pagar esa suma no le queda otra alternativa. A esto me refiero cuando hable de la manera como la DIAN contribuye con el desarrollo económico de Colombia.

Un Colombiano se pregunta: Cual es el objetivo de sancionar?

Y la respuesta más lógica sería educar al contribuyente para que cumpla con sus obligaciones fiscales.

Esa es una respuesta que justificaría la sanción, pero una sanción de cientos de millones de pesos podría justificarse con esta afirmación?.  No lo creo, esto parece más bien, una forma adicional de recaudar impuestos, es decir una carga impositiva adicional.

Pero lo más importante aquí no es solo eso, con esta acción, como ya lo dije antes, la empresa tendrá que cerrar, una empresa con más de veinte años de trayectoria, dejará de tributar, esta empresa ha tributado algo más de cien millones de pesos anuales, con esta sanción la DIAN recauda lo que la empresa debería pagar en cuatro años y gana, pero en el largo plazo pierde, pierde porque esta empresa no volverá a tributar y no solo esa empresa, habrá otros empresarios que probablemente estarían pensando en hacer empresa, pero se sentirían muy desmotivados de hacerlo después de conocer los resultados de tener una empresa, hacerla crecer con mucho trabajo, a pesar de las grandes cargas impositivas y el poco estimulo del estado. Al cabo de algún tiempo el socio que no había aportado un peso, que anualmente se llevó la mayor parte de las utilidades de la empresa, que además recibió utilidades cuando los demás socios no lo hicieron, porque sacrificaron sus ganancias para que la empresa creciera o bien porque a pesar de experimentar pérdidas al otro si le liquidaron utilidades, ese socio se quedó con lo último que quedaba de la empresa. TREMENDO ESTIMULO EMPRESARIAL.

Colaboración realizada por
Álvaro Hernández Ochoa.
Contador Público Titulado.

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