Introducción

A lo largo de nuestra historia (la historia del ser humano), hemos sido esclavos y esclavistas, victimas y verdugos, buenos y malos, en términos más amplios, duales.

Pero no somos todos así?, a lo largo de nuestra historia personal?.

Prácticamente se podría decir que todo depende de la perspectiva con que se mire. Es decir que todo es relativo.

En medio de todas estas contradicciones y diferencias, algo nos hace iguales a todos, y es que todos somos únicos, irrepetibles, diferentes a todos nuestros semejantes. Y precisamente todos compartimos eso en común: “todos somos diferentes, únicos e irrepetibles”.

Premisa Número Uno: “El hecho de que seamos diferentes, únicos e irrepetibles, es lo que tenemos todos en común.”

Si tenemos en cuenta esa realidad que se manifiesta día a día en nuestras vidas. No seria muy sensato enfrentarnos en conflicto por nuestras diferencias. Ya que eso de que todos sigamos una ideología determinada porque es la verdadera, es un concepto subjetivo, que generalmente todos tenemos acerca de nuestra verdad, nuestra fe.

La imposición de una ideología especifica, atenta no solamente con nuestra libertad, si no que ademas pretende que todos seamos modelos idénticos, cuando es precisamente el hecho de ser modelos únicos, lo que nos lleva al enriquecimiento personal y social.

Lo que me lleva a la importancia de crear unos parámetros de convivencia y desarrollo, que estén acordes a nuestra propia naturaleza, en lugar de oponerse a ella.

No pretendo resolver todos los problemas de nuestra sociedad, ni cuestionar las creencias, posturas, preferencias, etc. Ya que las creencias, posturas, preferencias, y demás pertenecen a cada persona. Por otra parte son los problemas de nuestra sociedad, los incentivos para mejorar como sociedad, al igual que los problemas personales nos llevan a nuestro mejoramiento o evolución.

Derecho, Deber y Respeto

He analizado que el derecho y el deber, están muy ligados, y a mi modo de ver, son muy importantes para la consecución de una sociedad libre, justa y pacifica.

Quien acaso no quiere libertad, justicia y paz?. (Probablemente haya quien no quiera eso, pero seguramente se puede llagar a acuerdos, que satisfagan todos los anhelos personales, manteniendo la armonía).

Respecto al derecho y al deber, diré lo siguiente:

  • Tenemos derecho a la libertad, y por lo tanto el deber de respetar la libertad de los demás (Por lo cual todo aquello que atente contra la libertad del otro, para ejercer la libertad propia, esta en contra de la libertad misma).
  • El derecho de expresión, va ligado al deber del respeto por la expresión del otro.
  • El derecho a vivir según nuestras convicciones, nos hace estar obligados a respetar a quienes no vivan bajo nuestras mismas convicciones. Osea que es nuestro deber respetar las convicciones ajenas, para poder exigir que se respeten las propias.
  • Podría  seguir enumerando derechos y deberes, pero la cuestión es que a todo derecho existe un deber, de lo contrario el derecho seria impuesto de forma tiránica, anulando el derecho de los demás, al no cumplir con el deber.

Esto nos lleva a otra cuestión, “El Respeto”, es el respeto a los derechos de todos, el que nos proporciona la libertad de cumplir con nuestro deber, para ser dignos de nuestros derechos.

Premisa Número Dos: “Para tener un derecho, es necesario respetar el derecho que tienen los demás para ejercer dicho derecho. Y ese es nuestro deber, para merecer dicho derecho”

El miedo, el enemigo en común

Respecto al miedo hay que admitir, que es una situación a la que todos estamos expuestos. Pero también vale la pena mencionar que las respuestas ante el miedo pueden ser muy diferentes.

Del miedo también se podría decir, que es hermano del valor, ya que si se actúa de forma valiente, generalmente hay un temor que inspira cierta cobardía, y al que es necesario vencer para actuar de forma valiente.

Analicemos ciertas situaciones cotidianas:

  1. Vamos manejando nuestro vehículo, tenemos afán, vamos de prisa porque nuestra prioridad, “debo llegar rápido”, es la única que nos importa. En esto justificamos el hecho de infringir la ley, el rebasar a nuestros semejantes de forma imprudente porque nuestra prioridad es lo único importante. Ese temor de no cumplir nuestra prioridad, hace que olvidemos que los otros conductores también pueden necesitar llegar rápido, y al igual que nosotros tienen sus motivos y temores de no cumplir su objetivo. Puede ser que no pase nada y lleguemos rápido, puede ser que en nuestro afán seamos tan temerarios para ocasionar un accidente que nos detenga temporal o definitivamente. Vale la pena, tomar ese riesgo?. Un semáforo, el tráfico, un guarda de transito, un imprevisto, podrían retrasar la consecución de nuestro objetivo muchísimo mas, e incluso podrían acabar con nuestra vida y hasta la de otros.
  2. Artículo en proceso……

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